Caballos

El caballo Español, procedente de la región de Andalucía en el sur del país, siempre ha sido una de las razas más famosas y buscadas en Europa.

Sus orígenes no se conocen con certeza. Algunos insisten en que es un caballo nativo y puro. Otros creen que procede de cruces entre caballos españoles nativos, animales ligeros y ágiles, probablemente descendientes del berberisco, y los árabes y berberiscos traídos a España por los moros en el siglo VIII.



El caballo Español era un tipo de caballo ideal para la caballería, debido a sus aptitudes para la alta escuela. Las demostraciones de alta escuela estaban de moda entre la nobleza europea, y del siglo XV al XVIII el caballo Español fue utilizado para fundar muchas razas nuevas —el Lipizzano en Austria, el Kladruber en Bohemia, y el Alter Real y Lusitano en Portugal. En una época estaba tan solicitado, que la exportación de ejemplares de recría constituía delito con pena de muerte.

El genuino caballo de la raza española es el Andaluz y Cartujano.

Andalucía es la región que por clima y suelo reúne mejores condiciones para la cría de este caballo, y Jerez con sus famosos Cartujanos se llevaron la palma en producir los más sobresalientes ejemplares. Nuestros caballos Cartujanos andaluces provienen de “Esclavo”, un tordo oscuro histórico que hizo época, descendiente a su vez del “Zamorano”-por haberlo comprado a Andrés Zamora- y cuyos hijos adquirieron los Padres de la Cartuja de Jerez.
 

Sin embargo, a principios del siglo XIX, la supervivencia de la raza estuvo en peligro. Durante el reinado de Felipe III de España, se había cruzado con otras razas para obtener un caballo más pesado. En la guerra con Francia (1808-1814), los mariscales de Napoleón se llevaron los mejores ejemplares, y muchas líneas de sangre se extinguieron.

La raza pudo sobrevivir entonces gracias a los monjes Cartujanos de Jerez, que habían criado caballos desde el siglo XV con gran devoción y esmero para conservar la pureza de la raza. Estos ejemplares Cartujanos escaparon a los desastres de varios cruces y la guerra contra los franceses. Una nueva ganadería se fundó, y la raza volvió a florecer de nuevo.

El caballo Español no se limitó a Europa. Muchos fueron llevados al Nuevo Mundo por los conquista dores, y poco a poco se extendieron por las Américas, Norte y Sur.

En los Estados Unidos el Appaloósa, el Quarter-Horse, el Saddlebred y el Mustang, todos llevan sangre española, al igual que el Caballo de Paso Peruano, l Paso Fino de Puerto Rico, y el Criollo argentino.

El aire nato de andadura del caballo Español, un paso de cuatro tiempos, fue desarrollado al máximo en el Caballo de Paso Peruano y en el Paso Fino.

Hoy en día en España el Pura Raza Español es un gran lujo. Normalmente aparece montado en ocasiones especiales: ferias, demostraciones de alta escuela, y como montura de los rejoneadores.

El caballo Español tiene un excelente temperamento. Es inteligente, dócil, tranquilo y fácil de manejar. Su movimiento es elegante y animado. Con su acción elevada espectacular, extendiendo los anteriores en cada paso, es el centro de atención en el lugar donde aparezca.

Enlaces de interés:
Fundación Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre
Asociación Andaluza de Criadores de Caballos
Caballo andaluz - Wikipedia, la enciclopedia libre